afilándome

Me afilo cuando los amaneceres me oscurecen.

Alargo las entrañas hacia adentro

curioseando lo que me identifica.

Separo mis realidades en divinas secciones,

y saboreo lo más sagrado que atesoro.

Me descubro ligera, flotante,

una medusa aérea

que cabalga las profundas cavidades del yo.

Rodeada de algas danzantes,

me aferro a las esquinas del alma,

porque soy criatura marina y temerosa,

por mucho que las sirenas me susurren al oído.

Es entonces que me ilumino

en lo más hondo del miedo,

alargándome como coral afilado.

Con el filo de lo que me asusta

corto mis ataduras.

Y salto.

caídos

Ésta fue mi casa.

La nuestra también.

Ésta fue mi sombra,

que compartimos sin preguntas.

Y ésta la ventana

desde la que contemplábamos el mundo.

Una mañana te fuiste y no hice nada.

Solo me asomé,

como otras veces.

Y solo vi tu espalda.

rompiendo

Contra las rocas,
contra el viento. Arremeter con los fantasmas de espuma blanca, los que brotan de dentro y quieren ahogar y ahogarse.

Contra las rocas,

contra el viento.

Arremeter con los fantasmas de espuma blanca,

los que brotan de dentro y quieren ahogar y ahogarse.

Romper con los dedos afilados,

negros dedos mojados de lágrimas.

Romper con la que fui y no quiero seguir siendo,

harta de olas y arenas.

Dejar que el cuerpo se espume,

el alma se ablande y las cáscaras del corazón

se trituren en carcajadas de gaviotas.

 

puertas

Abiertas, siempre, porque no hay miedos para cerrarlas.

Con las manos,

he abierto cientos.

Con el corazón,

muy pocas.

Como barbazul

atisbo las prohibidas,

y compruebo inocente su inocencia.

De nadie me esconden,

salvo de mi misma.

Ya no guardan

ni protegen

desde aquel día,

cuando abrí la última

y era de papel.

dos

Conviérteme, amor, en otra,

una que no te conozca,

una que no te recuerde.

Ámame, amor, como a otra,

pues no se quién soy,

ni de quién.

He olvidado tus labios, tu tacto.

He olvidado tu nombre y el mío.

Ya no quiero ser yo,

para que tus dedos me descubran de nuevo.

Ámame amor, otra vez.

Y recuerda lo que ya no somos,

lo que nunca fuimos.