de espigas y arañas

Siego las espigas
que pinchan el alma
Las siego de un golpe
suave
como el soplo
de la hoz
el filo del hielo
o de una palabra
vana

Caen y resuenan
con ecos de cristal
témpanos largos
que me dormitan a ratos
los sonidos y las penas
las sonrisas
y a veces
me ladran como perros
huecos

Sin tantos aullidos
cuesta dormir
porque
el silencio martillea
y repite mi nombre
recordándome quién fui
sin ningún pudor

Me agita los cabellos
enreda mis pestañas
buscando una lágrima
un pero
un quiero
y encuentra
por fin
esa araña sabia
que me anida
y sabe dónde tejer
su tela
hilo a hilo
algodonando sueños
hasta olvidarme

curiosidad

Por los ojos de la noche
y su mirar oscuro
traspasado de estrellas


Curiosa la forma
de engañar el día
cuando nos miente la luna
y canta cuentos
que hablan del sol
pájaros, ríos y cuevas


Curiosa mi mente
que se deja contar
mientras duerme
deambulando
por este mundo
donde parezco tan viva
que sangro
me enamoro
muero un poco cada dia
y despierto otra mañana
funambulista curiosa
de puntillas y filos


Así me muevo
aquí y allí
entre mundos
que me reflejan
multiplicada por mil
Siempre yo
Siempre la noche
lo que desconozco

Siempre este país
la tierra a la que pertenezco
Siempre la tierra
donde todo acaba
Donde yo
curiosamente
empiezo

una

Entre tu piel y la mía
flota ingrávido
a sólo dos respiraciones
un pez evanescente

¿Dónde acabo yo
y empiezan ellos?

Me deshago en preguntas
y las respuestas se alargan
en hebras de luz
que nos conectan
Autopistas entre almas
sombras enlazadas
cuerpo a cuerpo
dibujándose
en múltiples bocas
palabras
nombres
huellas dactilares
que son uno y todas la misma

Una sola presencia
espejándose hasta el infinito

Por eso me sumo a tu pena
a sus sueños
a lo que os hace reír
gritar de placer
Mastico nuestra rabia
porque en otro tiempo
será o fue mía

Porque soy tú y ella
y él y todos somos yo
en este baile que nos mece
al mismo son
en un caldo de estrellas
donde el tiempo sólo sirve
si nos hace más limpios
más aquí
donde te toco
y nos sentimos

Música: “Marinha” del álbum “Pianographie” de David Gómez

tombuctú


Donde el camino se desdibuja
y se convierte en horizonte
A esa hora
en que las mariposas
se desvelan
y solo resuena en el aire 
el eco del olvido

Allí donde las sirenas
se peinan con púas de ballenas
y olvidan sus escamas en las rocas
diré tres veces
tu nombre 


Tombuctú
Tombuctú
Tombuctú


Y desataré 
todas mis velas
morderé el aire
batiéndome en mil fuegos
hasta desvelarte
por completo
lejos del océano 
que eres
que soy

Y lejos

mucho más lejos

ya ni lo recuerdo


tu voz desnudará vientos
hasta llegar a mi orilla
vestida de redes
arena y espumas
despertándome
una vez
y otra
anegándome
hasta reconocer
en lo más oscuro
la primera mirada


Y volveré a ser yo
solo yo
inmensamente

yo 


en una playa

en esa playa

que me recoge

y donde nunca dejo

de encontrarme

de verbos y otros desnudos

Vuelvo
sobre mis pasos
para beber un poco de luz

creo
que puedo elegir mi destino
entonces

abro
los ojos
y no hay pasos

pienso
en Machado
en sus caminos sobre la mar

me río
de la espuma
y las estelas

miro
mis pies desnudos
mi piel desnuda
mi pelo desnudo


que no hay
otro modo de andar

imito
a los gorriones
y las manzanas

me dejo
rodar
caer del árbol
sobre la tierra dura

quiero
gritar o amar
besar y sudar
rezar llorar dormir
vomitar
palabras sobre el papel

imagino
que pétalos
pero son solo palabras
cosidas de amor
bañadas en lo que soy

almíbar
que condensa
cada uno de mis días

perfume
de mil pieles
de todo lo que he sido
o pueda ser
Y me acompaña

verdad (y otras mentiras)

Es una esfera imperfecta,

un deja vu sereno

la tibieza que se eleva desde el centro

con sabor a heno y a tinieblas

Un cascabel que agita el cielo

es el color de las encinas

el dolor de la sal

cuando escuece en la lengua

Son las palabras

que golpean

puntas de cristal

que me abren en dos

en tres

en cientos

tallada por tanta verdad

que anhelo las mentiras

algodones que echo a volar

cuando despierto

y por qué no

besos que lanzo al aire

mariposas locas

por puro placer

de liberar lo que guardo

y no comprendo

Son en fin

mis verdades solas

náufragas de tierra

donde anclarse

para dormir

el sueño de estar viva.

estrella

Sabiendo lo que soy

me extraño aún

de no quemarme viva

ni a otras pieles

Las piedras y cristales

son más suaves que yo

Pero aún sabiendo

he decidido hacerme agua de luz

entibiar las noches

con nebulosas grises

y apuntilladas

reorganizar mi estela

acunando mi masa de tal modo

que los musgos aniden a sus anchas

y las luciérnagas se apaguen

con mis cantos

No soy sirena

pero cruzo los mares

negros del cielo

abriéndolos en dos para tocar el fondo

y acaricio la plata de la luna

en todas las escamas de los peces

He de decir en fin

que nunca lloro

fulmino las lágrimas a besos

y me deslizo sin miedo entre tus brazos

cuando cierro los ojos

y me sueño

terciopelo

Ese terciopelo

que me acaricia

por dentro

regando todos mis rincones

Ese anclaje a lo denso

lo que palpita

y muere cada día

sin elevar la voz

abriéndose paso por las venas

al galope templado

Ese rojo oscuro

líquido de dioses

donde se escriben

las notas de mis antepasados

y las canciones que entono

a mi manera

como un canto de aves

o murciélagos

ebrios de noche y círculos

Esa gota infinita

que jamás me abandona

y que comparto con los míos

para descubrirme en ellos

espejo de amor y adene cósmico

Cuánta sangre tengo todavía

para ilustrar mis días

y doblegar los años

Cómo se pasan las ojas

del libro que escribo en mi piel.

Cada página un suspiro

Cada punto y aparte un comienzo

Ya no creo en las comas

no enumero

simplifico las aches

me bebo las mayúsculas

Creo solo en el poder de la sangre

que a bocanadas

me regalo

cada día que amanezco

Y agradezco

*Pido excusas a la RAE por beberme la h de este poema y comerme las comas y los puntos

microondas

En la mañana tibia

una nota limpia

afilada en metal,

escinde el aire

y me habla con el sonido más humilde.

La ternura que siento es infinita.

Un universo entero

brilla en el fondo de la taza.

Y todo se condensa en este instante,

el plato reposando sobre el hule,

el borde hecho de humo,

los labios asomados al abismo,

y el núcleo del hogar en torno al cuerpo.

 

En el mismo segundo,

girando al ritmo de los soles

en un planeta breve,

los seres se alimentan y renacen,

muertos de amor y de deseo.

 

Me pregunto

cuánto amor debemos cocinar

para convertir las ondas de lo que somos

en luz o cristal,

albergando la vida

en lo más hondo,

al abrigo de aquello que nos une.

 

 

resbalando, poemacuento

No es cuestión de caminar erguido.

Se puede resbalar

plácidamente,

y dejar que los pies

se hagan de hielo

sobre las aceras.

Un hombre se tornó escarcha

cuando olvidó el canto de su alma

y las cigüeñas le vaciaron la mirada.

Pero aprendió a resbalar

Cantando con labios nuevos

las viejas canciones.

Los hilos de su historia le envolvieron,

tiñendo de blanco sus pensamientos.

Cuando quiso caminar al alba,

Ciego y hambriento de luz,

no encontró sus huellas.

Habían volado lejos,

como pavesas o copos.

Extendió los dedos para acariciarlas.

A sus pies se desplegó un mensaje,

desnudo y caliente.

Y le quemó las plantas.