en esa mañana

En esa mañana,

fui agua entre tus dedos.

Agua que se resbalaba,

sin que me detuvieras.

En esa mañana,

no dejé lugar sin recorrer,

fuente de transparencia y locura,

donde el amor se confundía con la noche,

como si el cielo se oscureciera para nosotros.

En esa mañana,

tus espinas dejaron de pincharme,

no encontraron carne donde clavarse.

Reconocí el sabor de la sal en mis labios

y supe que el agua que yo era,

te había alcanzado.

6 respuestas a “en esa mañana

Responder a evacobogonzalez Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s