a la luz

Hay modos de elevarse

que solo te mecen y te alejan

de tus verdades, de quienes amas,

de lo que aterra o estremece.

Hay formas de decirnos

te deseo,

o ya no,

evitando el roce tierno

de la carne en la mano o en el labio.

La boca tiene tanto que aprender,

y el alma ya lo sabe,

pero a veces actúa de mordaza,

para impedir que la lengua estalle

en todas las palabras que pienso para nada.

 

Sería tan fácil subir por esa luz que me acompaña

y dejar de acompañarlo todo.

Fácil beber el arco iris de un solo trago

y olvidarme del tacto de tus manos,

el peso de tu cuerpo

o tu voz cuando me llamas.

Entonces recuerdo mi nombre,

de golpe

y descubro la sombra de tus besos.

Al abrigo de esa luz,

de tanta luz

que contemplo de frente,

me alimento,

aprendiendo un poco cada día

a entrecerrar los ojos,

por prudencia.

 

congelada

Hace tiempo, me enamoré del hielo.

Del color sin olor,

del fuego frío,

el alma entumecida

y la piel dura.

Cada noche, me acostaba

en el frío ropaje de la nieve.

Conocí el invierno en mis entrañas,

y escarché mis huesos

con el aroma de los nidos vacíos.

Era yo feliz,

otra,

iluminada por témpanos,

besada por orugas

que daban luz gris a mi piel

sin preguntarme nada.

Dejé de hablar,

porque el vapor del aliento

enturbiaba mi reflejo

en los cristales.

Simplemente callé

y mi otra voz,

oscura, negra,

la voz que me cantaba

cuando caía el sol,

me reveló secretos que brillaban

bajo la tierra.

Prendí fuego a mis ropas,

y desnuda de fuera adentro,

vivo ahora.

Me reconozco

en las esquinas de cada día

y tiemblo.

Pero ya no tengo frío.

gracias

Me han nominado al premio

The Blogger Recognition Award

Mi querido amigo Víctor,

venezolano, artista,

sensible y poeta de corazón,

me ha nominado,

generosamente,

a este premio.

Además de agradecerle este hecho,

invito a otras almas poetas

a sumarse a una cadena

de las que unen y no pesan.

Gracias Viktor!

Como no soy hábil

en este universo virtual,

espero hacerlo bien,

para no dejarte en mal lugar.

(Aunque pido disculpas por no haber sido capaz de reproducir el logo!)

Voy por partes, siguiendo la hoja de ruta que podéis leer más abajo:

ENLACE AL BLOG DE VIKTOR

https://victorresvg.wordpress.com/2018/07/10/me-han-nominado-al-premio-the-blogger-recognition-award-2018/

Y a continuación, copio las reglas:

REGLAS

1.- Publicar un agradecimiento al blog que te ha nominado e insertar un enlace a su blog.

2.- Escribir un post para dar a conocer el reconocimiento recibido.

3.- Contar el nacimiento del blog propio.

4.- Dar consejos a los nuevos blogueros.

5.- Nominar a 15 blogueros.

6.- Comentar sobre el blog que te ha nominado y proveerle un enlace a su blog.

EL BLOG DE VICTOR

Está lleno de experiencias humanas, de verdad, de amor y aceptación. Es de esos espacios donde entras a leer y sales más sabio, más emocionado y más sereno. La honestidad de Viktor impresiona. Animo a todos a descubrirlo!

PUNTO 4

Me lo salto con alegría, porque no soy quien para dar consejos

HABLO DE MI BLOG

(Ejem, me da vergüenza) Alla vamos…

Me gusta escribir sobre lo que veo y siento. Por eso, lo de la fotografía. Unas veces, la foto manda y escribo después, para ampliar lo que entró por los ojos.

Otras, primero nace el poema. Luego toca buscar la imagen que lo represente.

Así son las cosas del alma.

Trato de escribir con verdad. Y con sentimiento.

Me gusta compartir lo que escribo, porque el eco se multiplica y los comentarios de las personas me ayudan a descubrir nuevas emociones.

Mil gracias a todos.

Y ya está. Todo lo demás, leyéndome se descubre fácilmente.

MIS NOMINACIONES

Todas las personas a las que sigo, son mis nominados. Las sigo porque me gustan. Porque me enseñan. Porque me ayudan a compartir el día y la noche.

Dedico un saludo especial a Javier, a Fernando, a Sari, a Note, a Marina, a Viktor, y a todos los que con sus comentarios y cariño siento tan cerca, desde el inicio.

Os abrazo a todos e invito a unirse a quien lo desee a esta cadena de palabras y amor, muy necesaria en estos tiempos que nos rodean.

donde las olas

Estoy aquí

donde el aire se vuelve azul

para morir flotando.

La piel ya no resiste más recuerdos

y me deja libre,

roto el borde de mi sombra.

Este cuerpo ya no oculta nada.

Los ojos se duermen hacia adentro,

ajenos a las luces,

explorando las oscuridades

donde resido y callo.

Es frágil, mi cuerpo,

cuánto me ha ofrecido,

y cómo le he alimentado.

Ahora tiembla mientras se me escapa,

cáscara amorosa

de lo que ya no soy.

Sin huesos que lo sostengan,

sin besos ni lágrimas,

lo ha olvidado todo

y no se encuentra,

salvo en esta calma

vacia de ecos o perfiles.

He regalado al cielo,

el dolor de los músculos,

el color de la sangre,

todo lo que fui y podría ser,

para quedarme aquí,

en los huecos del aire

que todavía respiro.

Donde no cabe nada

y se vierte mi mundo

suavemente,

en olas que van y vuelven

Y

no

se

acaban

nunca.

 

 

 

juegos

Si jugamos a la carne

mansamente,

delimitando márgenes

con besos,

seguramente

no encontraríamos bordes

ni fronteras,

solo tierra de nadie

o simplemente,

tuya y mia,

un territorio vasto

desnudo de horizontes,

donde reconocernos

al caer la tarde,

puntualmente.

perfiles

No se dónde empieza mi sombra

o dónde acabo yo.

La vida me sigue como un perro

que no sabe detenerse,

olisquea mis pies y lame los dedos,

me enerva con sus caricias torpes

y me llora cuando muero,

cada noche, entre las sábanas.

 

No se por qué sueño con perfiles

que se enredan en mis tobillos.

Sombras, sonidos y ecos

de lo que no comprendo ni me conoce.

Están ahi, porque los veo.

Y ellos ¿me ven a mi?

Sabe el borde de la cama quién soy?

Afino el oído y la mirada

para sorprenderlos en la noche;

los persigo por las esquinas de la mente,

atesoro sus huellas

y se me escapan,

dejándome sólo el filo

de su contorno.

 

Así que me dejo llevar,

me vuelvo yo misma perfil,

borde, alero y hasta humo,

porque ni encuentro mi forma a veces

ni el color de mis ojos en el espejo.

 

Entonces es cuando descubro

que mi levedad es aparente

y el peso que me conforma

es el mismo que me sostiene

sobre la tierra,

que mansa,

me recoge y se me clava en los pies,

para avisarme.

 

 

signos

Hay palabras que nos unen,

como cadenas de luz.

Son las que me gusta paladear en silencio

y repetir en voz alta,

cuando ya son mías.

 

Palabras compañeras de viaje,

con puntos y comas

para arropar un te quiero

y puntos finales para las despedidas.

 

Hay guiones entre los que vivimos,

puntos suspensivos que me gustaría explorar,

palabras azules para dejarte en los labios.

 

Porque sólo hay eso,

regalos de la lengua en los oídos,

cielos, lágrimas y palabras,

más palabras,

siempre las palabras

y la piel que se extiende entre unos y otros.

desde el agua

En ese lugar
donde el agua era más cristalina,
brotó el cuchillo.

Con él me corté la lengua,
para que las palabras fluyeran en silencio.

Después, liberé mis manos,
y descubri la suavidad de las muñecas.

Luego tallé un corazón dentro del mío,
y el viento lo traspasó de golpe.

Y cuando quise vaciar mis ojos,
el cuchillo se deshizo en el fondo,

donde nada pesa y el barro es más puro.

microondas

En la mañana tibia

una nota limpia

afilada en metal,

escinde el aire

y me habla con el sonido más humilde.

La ternura que siento es infinita.

Un universo entero

brilla en el fondo de la taza.

Y todo se condensa en este instante,

el plato reposando sobre el hule,

el borde hecho de humo,

los labios asomados al abismo,

y el núcleo del hogar en torno al cuerpo.

 

En el mismo segundo,

girando al ritmo de los soles

en un planeta breve,

los seres se alimentan y renacen,

muertos de amor y de deseo.

 

Me pregunto

cuánto amor debemos cocinar

para convertir las ondas de lo que somos

en luz o cristal,

albergando la vida

en lo más hondo,

al abrigo de aquello que nos une.

 

 

a la noche

A la noche,

a la noche y sus alas,

aligerando las lineas

y los contornos

para que no haya nada.

Noche de hilos de luna,

de ilusiones y luces vagas.

Noche lavada de estrellas

noche sin dientes,

pura noche desnuda,

para que no te sueñe,

para que no te duerma

bajo la almohada.

A la noche de olas blancas,

de lazos y olores,

y al vaivén que se eleva

desde los labios y alumbra el alma.

A esta noche y a todas las mías.

A tu noche trasnochada de besos.

A mis días,

tan llenos de noche,

que me apagan la luz

al alba.